martes, 22 de septiembre de 2015

COMPARTIENDO TU OPINIÓN

Más que gramática, es una cuestión de epistemología.
Salvador Calva Morales.
La escritura epistémica, es decir, la conceptualización del conocimiento para comunicarlo a otros es un punto de partida básico. A veces evitamos  esto con el pretexto de que no se nos da, tal como pasa con la escritura.
(Los maestros tienen que)… ayudar a que los estudiantes atribuyan los resultados de su proceso de aprendizaje a causas que están bajo su control y que son modificables. Si alguien piensa que no tiene  capacidad o que “se le da mal” una asignatura, difícilmente se va a poner a la tarea de aprender ni va a mantener el esfuerzo que ello implica.
 Esta es una idea que Elena Martín Ortega (2006 presenta en su interesante libro: “Aprender a aprender, una competencia básica entre las básicas”, que puede consultarse en la página de la Conselleria d'Educació, Investigació, Cultura i Esport, del gobierno autónomo de la Generalitat Valenciana, donde establece, con mucha claridad como el lenguaje cumple una función de andamiaje del pensamiento.
Ella propone que todos los maestros en todas las materias y a lo largo de todos los cursos  se realicen resúmenes, mapas conceptuales, síntesis, comentarios de texto, reflexiones sobre el aprendizaje, en síntesis tareas de lectura y escritura reflexiva.
Nuestro sistema educativo da por sentado que todos y cada uno de los alumnos que se encuentran en este momento estudiando desde primaria hasta universidad saben escribir. Lo cierto es que 65% de estudiantes de primer ingreso a la universidad no saben leer ni escribir correctamente. 
El fracaso de los estudiantes en las distintas carreras en las que se inscriben, se debe principalmente a la falta del dominio del idioma.
Así lo revela el estudio  “Habilidades lingüísticas de los estudiantes de primer ingreso a las Instituciones de Educación Superior. Área Metropolitana de la Ciudad de México”, que se realizó a lo largo de cuatro años entre más de 4 mil 351 estudiantes de 11 instituciones públicas y privadas como las universidades Nacional Autónoma de México, Pedagógica Nacional, Autónoma Metropolitana, Iberoamericana, Anáhuac, y el Instituto Tecnológico Autónomo de México, entre otros.
Hay que  tener presente que aun conocer las reglas básicas de ortografía, no le dará a una persona la capacidad de hacer reflexiones, abstracciones y presentar conclusiones.
Pero todavía es peor lo que pasa hoy en día, pues estamos perdiendo capacidad de razonamiento. Sí, el lenguaje se va empobreciendo, incluso va desapareciendo con los mensajes textuales que aparecen en los celulares, en Facebook  o en Twitter y que invaden todo. Antes se escribían largas cartas de amor;  hoy todo es práctico y  se resuelve con tres letras TQM.
Más allá de las cartas de amor, lo más preocupante es que no se ha puesto suficiente empeño para que las habilidades comunicativas de los estudiantes se desarrollen adecuadamente. Y no porque el poner puntos, comas o acentos inadecuadamente sea algo imperdonable, sino porque ellos mismos deberían considerar que cada vez que plasman una idea, ésta se aclara pues subsiste un ejercicio de ponerlas en orden para poder expresarlas.
Así que para aprender a aprender, habríamos de empezar a poner nuestras ideas en papel.
Salvador Calva Morales es rector de la Universidad Mesoamericana.


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