Lazcano Malo, la bastardía por el talento.
“A veces gran parte del éxito consiste
en desmarcarse y crear su propio rumbo”.
Abel Pérez Rojas.

Durante mucho tiempo en sociedades como la nuestra se consideró inferiores a los hijos nacidos fuera de matrimonio. Y para diferenciarlos de quienes sí nacían en el seno de una unión reconocida por una institución eclesiástica o civil se les llamó despectivamente “bastardos”.
Hablar de las relaciones y los hijos fuera de matrimonio aún causa escozor a más de uno precisamente por vivir anclados al pasado y a la ignorancia.
Envueltos en el contexto anterior, la semana pasada entrevisté al cantautor tamaulipeco César Eduardo Lazcano Malo, quien es conocido en el ámbito artístico simplemente como Lazcano Malo y creador de la canción bastarda.
Él ha grabado varios discos y además ha compuesto canciones para artistas como Gloria Trevi, Cristian Castro, Enanitos Verdes, Ha-Ash, el Grupo Pesado, Ángel Fresnillo, Tatiana, entre otros.
Cuenta como luego de una borrachera, y tomando como ejemplo al maestro Fernando Delgadillo –quien es creador de la canción informal-, Lazcano Malo, riéndose de su propia situación, asume su obra como bastarda, porque se considera hijo del rock and roll y de la trova, pero ninguno de los dos géneros lo reconoce como hijo.
Le comento a Lazcano Malo que calificarse y asumirse como creador de un género bastardo es una forma de marcar su obra y trazar su propio rumbo; por supuesto que esto sería fatuo si no va acompañado de una carga de talento.
Me corrige Lazcano Malo cuando se trata de calificar de género a la canción bastarda. Dice: por el momento “yo soy el único que vocifera esto”; el tiempo dirá si algunos de los que vienen atrás retomarán y desarrollarán la canción bastarda.
La conversación con Lazcano Malo continúa sobre el camino underground que inicialmente debe elegir el artista, y que a veces sólo el artista conoce, y por ello debe cultivar esa cepa y no abandonarla pese a la opinión contraria de quienes le rodean.
Al reflexionar sobre estos conceptos de Lazcano Malo me queda claro que es un acierto del artista desmarcarse de otras propuestas musicales y respaldar su apuesta con talento.
También me queda claro que a propósito de los conceptos que aún causan escozor, la obra del artista –al igual que la de otros locos- tiene mucho del sentido primo del concepto iconoclasia, es decir, la capacidad que tiene el ser humano de elegir por sí mismo y revolucionar lo establecido.
Si observamos bajo la óptica que venimos abordando veremos que hay más bastardos e iconoclastas artísticos de lo que creemos, y estoy seguro que irán surgiendo más y más pues los momentos convulsos que vivimos son caldo de cultivo propicio para ello. Al tiempo.
Abel Pérez Rojas (@abelpr5) es doctor en Educación Permanente. Dirige: Sabersinfin.com.
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